Escrito: 26/06/2011 | Musa: letal Rose
Inmutado te describí maravillado
tus ojos brillaban dando calor
y a la vez congelaban mi mundo
tu obscura melena cubría la noche
también tu rostro que era envidiado
entonces tus labios hidrataron un verso…
Robaste de nuevo mi atención,
de nuevo por la madrugada,
y a las aves despertaste,
pues no estabas a mi alcance,
ya con la paciencia perturbada
un testigo nos cubrió de intriga,
una luna ni tan ajena, enfadada.
En una realidad ansiosa y flagelada,
donde tu mirar penetraba mi cordura,
ya no pude percibir más nada,
así que en un fuerte suspiro te tome,
vacié mis pensamientos y note,
que brillabas más aún,
que aquella luna torturada
que celosa se comportaba
ante tu belleza endiablada.
Al caer una rosa en tu pecho
fue lo único que al final te cobijaba
pensaba, viniste con la noche,
la luna es ya tu esclava,
tu una doncella,
que bajo la constelación caminaba.
Me mirabas sin querer mirarme
y yo queriendo más que mirarte
me ilusionaba,
tendido acabe ante tu lecho
y perdí todo,
perdí la noción del tiempo,
las fuerzas en las piernas
perdí la cordura, el pensamiento
y lo peor, me perdí de ti,
al final, me quede sin nada.